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Un plan simple

Acerca de la Casa VIII y algunos de sus contratiempos

La temática que presentamos para este debate fue elaborada en colaboración con Beatriz Leveratto. Creemos que esta película nos da la posibilidad de ejemplificar lo que es la casa VIII. Tanto la casa VIII como Escorpio parecen ámbitos cerrados para la interpretación, en el sentido que uno tiene cierta idea acerca de lo que es el área de experiencia –recordemos que eso es una casa- de la casa VIII, pero cuesta a veces verbalizar o salir de entenderla como "muerte-sexo-transformación", lo cual es un tema escorpiano antes que propio de la casa VIII.

Entonces, ¿cuáles son los temas específicos de la casa VIII? ¿cuál la cualidad propia de esta área de experiencia? Como introducción, creo oportuno tomar lo que considera Rudhyar porque aclara de arranque algo del patrón energético en el que está inscripta la casa VIII. Como siempre, una casa se la puede discriminar y definir a partir de su opuesto. En este sentido, lo que dice Rudhyar es que hay que tener en cuenta que el sistema de doce casas tiene dos hemisferios bien demarcados y con una cualidad distintiva cada uno de ellos. El primer hemisferio -de casa I a VI- habla de las temáticas de la experiencia que un individuo tiene que hacer en el desarrollo de su personalidad, de su ego, para concretarlo, para darle forma; en definitiva, la experiencia de armarse de un ego. El hemisferio de I a VI habla de la constitución de una personalidad, y si lo analizamos en detalle cada una de esas seis casas hacen referencia a temáticas propias del ego, de la personalidad. Por su parte, el hemisferio superior -de casa VII a XII- habla de relación, de aquel ego vinculándose. Es lo que arranca en la casa VII y se seguirá desarrollando a lo largo de todo el hemisferio hasta la casa XII. Esto significa que quien protagoniza ya no es el ego o la personalidad, sino el vínculo, la relación, y entonces van a aparecer -sobre todo en la casa VIII- dos tendencias respecto a como describir las casas a partir de allí: una que describe en relación a la vivencia del ego, con el centro puesto en el ego, y otra que lo hace en relación a un centro que está más allá del ego. Desde este punto de vista, si la casa II habla de los propios recursos, esto es de la propia sustancia, la propia riqueza con la que cuento, el propio talento para desplegar, el capital, el potencial, entonces la casa VIII serán los recursos de los otros; y puede decirse que si la casa VII es matrimonio, la casa VIII son los recursos del cónyuge. Ahora, esta sería la mirada desde el ego, desde el centro puesto en el yo, pero lo que dice Rudhyar es que la casa VIII es la casa de los bienes de la relación, el potencial del vínculo, no de uno u otro yo. ¿De cualquier vínculo..? Sí, no solamente de un vínculo de pareja, sino cualquier tipo de vincularidad social. Cada vez que uno establece vínculos, ese vínculo tiene un capital, una riqueza que puede desplegarse, y esa riqueza no pertenece a ninguno de los miembros de la sociedad. Por eso, aquello que es la riqueza del vínculo es, visto desde el ego, una pesadilla, porque el ego intenta apropiarse de algo que no puede ser apropiado personalmente. No es la suma de cada parte, no son partes proporcionarles que hacen un todo, sino que responde a una calidad distinta: la calidad del vínculo. Cada individuo, con su propia casa II, en un vínculo específico despierta cierto talento y en otro vínculo despierta otro talento. ¿Esos talentos son "míos"? En verdad, esos talentos son del vínculo. Creo que lo que la historia de la película cuenta es acerca de la pesadilla que representa compartir bienes, bienes de los cuales no se sabe su origen ni a quién pertenecen, queriendo apropiarse de ellos personalmente. En ese sentido, la casa VIII es pesadilla. Más allá de su vínculo con el dinero, la casa VIII refiere al elemento Agua, al mundo emocional, el mundo psíquico, al entramado vincular de emociones. Esto permite suponer que el potencial del vínculo tiene que ver con un capital de orden emocional, y creo que esto guarda relación con el sufrimiento del yo. El capital emocional tiene que ver con que aquí el yo tiene la posibilidad de transformarse, de desprenderse del apego. Si la casa II es la casa del apego personal, la casa VIII es entonces la de la liberación del apego personal, y esto es connotado negativamente porque el yo no quiere desapegarse emocionalmente. Uno estaría intentando manifestarse en la VIII con la cualidad propia de la II... Estaría apropiándome en los términos de II de algo que no es propio de la II, y de este modo desaprovecharía el talento que tiene el vínculo de transformar a las partes que lo componen. Cuando decimos que el vínculo "es más que la suma de las partes" estamos diciendo que cada una de las partes no puede seguir siendo "la misma forma de ser parte" que tenía antes de entrar al vínculo. El vínculo necesariamente va a transformar a cada una de las partes; sin embargo, la capacidad que tiene el vínculo de transformarme es vivido por el ego como que el vínculo "no me deja en paz...". Porque me transforma en algo que no conozco... Me transforma en algo que no quiero ser transformada... O no connoto lo que el vínculo trae como una transformación que yo quería. Que "yo" desde II quería... Es interesante que la casa V -que es territorio personal- en tanto casa de los amantes habla de un encuentro, pero es un encuentro confirmatorio. La calidad del vínculo de V es confirmatorio, en el sentido que me enamoró de alguien que me dice que soy "maravilloso"; ese vínculo no me transforma sino que me dice que yo, con lo que soy, soy "una maravilla". En un vínculo de V quien está de maravillas es la personalidad y es lógico que así sea porque la casa V está en el hemisferio de la personalidad. El tema será cuando llegue a la crisis de VIII, cuando el vínculo no me confirme lo que creo o quiero ser. En general, este es un momento en el que uno pelea; muchas veces se cree valorar la propia autoestima no dejando que el otro nos transforme en el vínculo, porque la transformación la vemos como una lucha de voluntades. La "pelea de voluntades" es una pelea de egos. En la película se destaca el ámbito de la vincularidad social, no tanto el de la vincularidad de pareja. Casi no se alude a lo sexual. Por cierto, la casa VIII tiene que ver con el encuentro fusionante, de interpenetración profunda, de fusión con otro. Y es claro en la película que la lucha por la apropiación es una lucha de poder... Y es interesante ver cómo se pone todo cada vez peor porque hay un ego que se empecina cada vez más en que "el dinero sea mío...". Cuando alguno de las personajes duda aparece algún otro con un nuevo impulso apropiador; siempre hay una voluntad intentando que ese bien compartido "sea mío...". La que nunca duda es la mujer. Me preguntó si lo mejor no hubiera sido irse Brasil y que nunca nadie se entere del robo de dinero... El dinero estaba marcado. El punto es que justamente quienes se encuentran el dinero son esos tres personajes... Es interesante observar quiénes son estos tres personajes. Para liberarse del apego personal es necesario desarrollar un buen Saturno. ¿Por qué es necesario desarrollar Saturno..? Porque necesito tener suficiente estabilidad y confianza, suficiente estructura para saber que si suelto "no se termina el mundo...", que si suelto "no me dejan de querer...", que si suelto "no seré indigente...". Con un buen Saturno yo sabré medir hasta dónde soltar y hasta dónde no, confiando en mi determinación. Con un Saturno frágil yo tengo una sensación de que el acceso al mundo social implica una tensión que no voy a poder superar, un logro que no voy a poder alcanzar, una exigencia que no podré soportar. ¿Cómo es el Saturno de estos tres personajes? Son personas que sienten que no podrán salir de su pueblo. Que así lo sienta Jacob parecería más justificado porque parece una persona limitada, pero parece extraño que sea Hank quien crea que la única posibilidad de salir de su pueblo sea encontrarse millones de dólares. El discurso que lo presiona es el de su mujer cuando le dice "¿querés seguir toda tu vida en el granero..?"; pero, sin embargo, él es contador, es profesional. Con un débil Saturno no logro confiar en mi casa II, no confío tener el potencial suficiente para desarrollar una actitud positiva en el mundo, y por no confiar creo que la posibilidad de salida al mundo depende de quitarle a otros sus recursos, su potencia. Esta actitud podemos verla tanto en Hank, como en el administrador corrupto de cualquier dependencia pública, el administrador del consorcio, etcétera. Somos nosotros mismos cuando encontramos una billetera con dinero, cuando somos beneficiados por el error en un vuelto. Cuando te pasan un billete falso... Eso es una cuestión de supervivencia... (risas). Más allá de un ejemplo simpático, pensemos en personas que sienten que no pueden salir de su barrio, que sienten que si cruzan la esquina mueren de miedo. Todo su Saturno, toda su sensación de sostén y de seguridad está asociada a la pertenencia que conocen, no confían en poder desarrollar estructura más allá de lo conocido y los límites tienden a ser muy "objetivos", como si realmente hubiera una barrera que impide pasar. Siguiendo a Sasportas, en la casa VIII está el depósito de la vincularidad primaria, el estigma, la impronta que nos ha quedado de la vincularidad básica madre-padre. Por algo propio de nuestra condición mamífera, esto tiene que ver con la realidad de nacer prematuros (en el sentido de no ser capaces de desplazarnos ni de proporcionarnos alimento) y que sea cierto que en el principio de nuestra existencia nuestra supervivencia dependió de un vínculo, el vínculo con nuestra madre. Queda un registro emocional e incluso biológico de que "mi vida depende de un vínculo que establezca...". Así, en este vínculo de pareja, en este vínculo societario, en este puesto jerárquico en una pirámide empresarial o en lo que fuera, en eso me va la supervivencia porque siento que sin esa forma vincular "me muero...". Lo que dice Sasportas -y creo con buen criterio- es que eso es la vivencia de un fantasma, de un sentimiento estigmatizado en nuestra vincularidad primaria, y allí seguimos actuando como chicos, no nos damos cuenta que no es cierto ahora que haya un único vínculo posible... (La versión completa del debate se encuentra a disposición en la secretaría de CASA XI, Cabrera 3020, Cap.Fed.).